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Definiendo la pancreatitis canina
La pancreatitis, o la inflamación del páncreas, es muy común en perros. Su presentación puede ser de leve a severa, dependiendo de su impacto a nivel sistémico; también puede clasificarse como aguda o crónica, dependiendo del tipo de inflamación predominante y si existen cambios histológicos irreversibles. La pancreatitis en perros, generalmente es estéril, y sus causas y fisiopatología aún no son completamente entendidas.
Patofisiología y causas de la Pancreatitis en Perros
La etiología de la pancreatitis en perros aún no ha sido suficientemente estudiada, y sus causas, en esta especie, no han sido completamente aclaradas, por lo que esta suele clasificarse como pancreatitis aguda idiopática.
En la actualidad, sabemos que la activación temprana inapropiada de proteasas dentro del páncreas, particularmente el tripsinógeno a tripsina, juega un papel esencial en el desarrollo de la pancreatitis. La activación de la tripsina dentro de las células acinares pancreáticas activa a otros zimógenos (versiones inactivas de enzimas), y genera autodigestión e inflamación severa del páncreas, y de otros tejidos y órganos periféricos, incluyendo la grasa alrededor del páncreas, el intestino y el peritoneo, conduciendo al desarrollo de peritonitis estéril, que puede ser focal o generalizada. En casos muy severos, se puede desencadenar una cascada inflamatoria a nivel sistémico, caracterizada por la activación generalizada de citocinas proinflamatorias, cuyos efectos pueden generar daño en órganos vitales cómo los pulmones, riñones e hígado.
Aunque las causas precisas de la pancreatitis en perros aún no son completamente entendidas, sí se han identificado factores de riesgo, entre ellos:
Raza: Schnauzer miniatura, poodle miniatura, yorkshire terrier, dachshunds, cocker spaniel, entre otras.
Hipertrigliceridemia: Los triglicéridos son hidrolizados por la lipasa pancreática, por lo que los niveles altos de triglicéridos pueden provocar una producción excesiva de ácidos grasos libres que son tóxicos para las células acinares pancreáticas.
Algunos fármacos: Azatioprina, bromuro de potasio con fenobarbital, organofosfatos, asparaginasa y sulfonamidas.
Cabe resaltar que otras posibles causas son: sobrepeso, machos o hembras esterilizadas o haber tenido cirugías previas.
Diagnóstico y clasificación de la pancreatitis en perros
Para poder llegar al diagnóstico se debe incluir diferentes pruebas y exámenes, ya que los síntomas pueden variar siendo inespecíficos, ya que los resultados de las pruebas de sangre son variados; entre las pruebas diagnósticas que se pueden realizar son: Integración de hallazgos clínicos, hallazgos de imagen y resultados de la medición de la inmunorreactividad de la lipasa pancreática sérica, radiografías y ecografías abdominales.
Diagnóstico con prueba sanguínea: Dentro de las anormalidades en algunas pruebas de sangre se puede encontrar leucocitosis, leucopenia, trombocitopenia (principalmente asociado a coagulación intravascular diseminada), hipoalbuminemia, aumento de transaminasas hepáticas, hiperbilirrubinemia e incluso azotemia, presentándose todas, algunas o ninguna de estas alteraciones mencionadas
Diagnósticos con La prueba de inmunoreactividad de lipasa pancreática (cPLI): este examen es por ahora el método más sensible para el diagnóstico de pancreatitis aguda.
Diagnóstico con prueba cPLI cuantitativa: puede dar 3 resultados posibles Menor a 200 µg/L: Inconsistente con Pancreatitis aguda, 200 µg/L – 400 µg/L: Zona Gris, sobre 400 µg/L: Consistente con Pancreatitis aguda.
Diagnóstico con la cPLI colorimétrica disponible en el mercado puede darnos un resultado normal, que equivale a “Menor a 200 µg/L (Inconsistente con Pancreatitis aguda)” y un resultado anormal, que equivale a “Sobre 200 µg/L (Zona gris o Consistente con Pancreatitis aguda).