En el mundo de la veterinaria, los problemas gastrointestinales en perros nos acompañan cada día. Así que dominar este tema es crucial para brindar la mejor atención a nuestros pacientes peludos. En este artículo, queremos contarte todo lo que necesitas saber sobre el sistema digestivo del perro, las enfermedades más comunes y cómo abordarlas desde nuestra experiencia veterinaria. Descubre cómo tener el adecuado cuidado digestivo para las mascotas de tus clientes, con la nutrición para el cuidado digestivo de perros y gatos.
Sistema digestivo del perro
Para entender los problemas digestivos en perros, primero debemos conocer a fondo su tracto gastrointestinal. Esta es una máquina perfectamente diseñada para procesar alimentos y extraer los nutrientes esenciales. Comprende las estructuras y órganos digestivos que van desde la boca hasta el ano. Este sistema se encarga de:
- Ingestión: El proceso de comer y tragar la comida.
- Propulsión: El movimiento de la comida a través del tracto digestivo.
- Digestión: La descomposición de la comida en moléculas más pequeñas que el cuerpo puede absorber.
- Absorción: El paso de los nutrientes desde el tracto digestivo hacia el torrente sanguíneo.
- Eliminación: La expulsión de los desechos no digeridos.
Un proceso digestivo eficaz es vital para proporcionar la energía que el organismo de los perros necesita, así como para la formación y la reparación de tejidos. Además, el aparato digestivo también lleva a cabo una función de protección del organismo gracias al tejido linfático asociado.

El aparato digestivo en su conjunto incluye también otras estructuras anexas al tubo digestivo, entre ellas órganos secundarios para la digestión, como el hígado y el páncreas. Los trastornos en estos otros órganos también pueden afectar a la salud gastrointestinal y digestiva.
Trastornos gastrointestinales en perros
Los perros con problemas digestivos pueden presentar una amplia variedad de síntomas, desde leves molestias hasta enfermedades graves. Es por eso que las condiciones gastrointestinales se clasifican en agudas o crónicas. Muchos son temporales y desaparecen en unos pocos días, pero algunos aparecen de forma repetitiva o se cronifican y requieren un tratamiento a largo plazo, basándose en estas evidencias es que se guía el diagnóstico veterinario.
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| Agudo | Crónico |
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| Aparición repentina | Duradero o recurrente |
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| Resolución espontánea (autolimitante) | Duración de 2 a 3 semanas o más |
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Enfermedades gastrointestinales más comunes
Los trastornos gastrointestinales que afectan al estómago y al intestino de las mascotas pueden reducir o alterar la digestión, la absorción y/o el paso de los alimentos a través del tubo digestivo, lo que provoca inflamación, dolor u otros muchos problemas. Algunos de los padecimientos más comunes que vemos en las clínicas son:
- Gastroenteritis: Inflamación del estómago y los intestinos, a menudo causada por indiscreción alimentaria, infecciones o parásitos.
- Colitis: Inflamación del colon, que puede provocar diarrea con sangre y moco.
- Pancreatitis: Inflamación del páncreas, que puede causar vómitos, dolor abdominal y pérdida de apetito.
- Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII): Un grupo de enfermedades crónicas que causan inflamación del tracto digestivo.
- Obstrucción intestinal: Bloqueo del intestino, a menudo causado por la ingestión de cuerpos extraños.
Un estudio de prevalencia llevado a cabo en Inglaterra indicó que 3 de cada 10 perros (alrededor del 30 %) atendidos por veterinarios tenían un problema que afectaba al sistema digestivo, una prevalencia sólo superada por los problemas cutáneos.
Signos clínicos
Durante la consulta debemos estar atentos a los signos clínicos que pueden indicar problemas digestivos en perros. Incluso indagar con los propietarios en caso de que los síntomas no sean evidentes en ese momento. Algunos de los signos más comunes son:
- Vómitos o diarrea
- Cambios en el apetito
- Dolor abdominal
- Flatulencias
- Pérdida de peso
- Estreñimiento o Tenesmo (esfuerzo al defecar)
- Sangre o moco en las heces
- Melena (presencia de sangre digerida en heces de color negros)
Sin embargo, hay que tener en cuenta que, aunque estos signos pueden dar pistas de la existencia de un trastorno digestivo, ninguno de ellos indica la presencia de una enfermedad concreta de manera definitiva. Esto destaca la importancia de hacer una recopilación de información lo más completa posible tanto de la historia clínica del paciente como de su entorno actual.